El fin de la aventura
Tu eres una necesidad de las que no abundan
sabiendo que en mi ya no quedan dudas
Tu eres una necesidad de las que no abundan
sabiendo que en mi ya no quedan dudas
Convencida la razón enaltece mi ser
sabiendo que lo nuestro no fue sobrevaluado
aun con los ruidos de ahora supimos creer
en el amor del cielo y el infierno
llegando a consumir el éxtasis de la felicidad
y saborear la agonía del sentir eterno
Y hoy reapareces entre las penumbras
pero ya me estoy olvidando de tu voz
Rasgando mi corazón en tono burlón
me dijo que no dejemos de ver la realidad
ya que aun con linterna de minera
no hay manera de volver a encontrarnos
como hace unos años en nuestra primavera
Hoy gotas de lluvia reflejan los días grises
Y he sentido en cada palabra tuya, la tormenta
Lo vi venir, fue frío como un roció en el alma
de un invierno que arrastra los vacíos
estamos rotos ahora y ya no habrá arcoíris
Y es así el final, insípido y extraño, es el adiós